
Reúne los materiales: cajas de cartón resistentes, bolsas grandes de basura, papel de embalar, plástico de burbujas, cinta adherente, tijeras, pegatinas y marcadores.
Planifica por habitaciones: salón, baño, dormitorio… (puedes usar un color para uno) y pon códigos (1, 2, 3…) para indicar lo que hay que desembalar antes y lo que puede esperar. Especifica lo que hay en cada caja, aunque te lleve más tiempo, luego lo agradecerás. Etiqueta las cajas por los cuatro lados y en la parte superior. Así, cuando lleguen a su destino, cada una irá a la habitación correcta.